miércoles, 7 de agosto de 2013



La respuesta a muchas necesidades educativas supone un esfuerzo coordinado y continuado entre lafamilia y la escuela. La continuidad entre la escuela y la familia multiplica el efecto de las intervenciones. Es común que el docente encuentre en su trabajo con los alumnos dificultades, problemas y demandas que solo puede resolver con el consenso y la colaboración del entorno familiar. Para lograr dicha continuidad existen programas educativos de implicación familiar, como puede ser el de Técnicas de Estudio aplicadas al TDA-H, en el que los padres pueden formarse y convertirse en personas que entrenen a sus hijos, puesto que son la figura más importante, pero sobre todo ya no en el aprendizaje de las técnicas sino en el mantenimiento de las mismas. De este modo las familias se implican en el aprendizaje de la competencia de aprender a aprender, colaborando con el centro educativo en la consecución de los objetivos académicos y de éxito escolar a través del aprendizaje en casa de las técnicas necesarias para el aprendizaje.
A tener en cuenta a la hora de estudiar con un hijo con TDA-H
Inicialmente tenemos que tener en cuenta una serie de factores muy importantes, tomando como referencia las características del trastorno:
El apoyo en el estudio no será una tarea sencilla al principio, pero con el paso del tiempo se notarán las mejoras: como todo en esta vida, el proceso de estudio lleva su tiempo, y a mayor edad, es más complicado ir ajustándolo, sobre todo lo que corresponde a la rutina de estudio. Si decidimos sentarnos a ayudar a estudiar a nuestros hijos debemos ser constantes, sentarnos con él durante un tiempo fijo y cumplirlo siempre, teniendo en cuenta que poco  a poco debe ser él solo quien se encargue de manera autónoma de su estudio.
Es necesario ser constante en el trabajo que vamos a realizar con nuestros hijos: Otro problema que surge es la constancia, los padres no toleran los fracasos, al primero que surge o incluso ante alguna dificultad (falta de concentración, distracción constante, etc.) el primer gesto es levantarse y marcharse. Si un padre está decidido a enseñar a estudiar a su hijo, debe hacer el esfuerzo de enfrentarse a toda situación posible y muchas serán situaciones negativas y frustrantes.
Tiene que haber una toma de decisión conjunta entre los padres: Los padres deben pensar, sobre todo cuando el niño es pequeño (5-10 años) que el estudio no es algo que les motive, y menos una actividad donde hay que estar sentados y cuyo trastorno les influye en dicho sentido. Por ello los menores aprovechan cualquier fallo de los padres, sobre todo en las decisiones, para poder "escaquearse" del estudio. En este sentido, debe haber congruencia entre ambos, incluso aunque sea equivocado, pero eso lo discutirán ambos cuando estén solos, nunca delante del menor.
Hay que reforzar el esfuerzo, no sólo los objetivos: Reforzar es muy importante, sobre todo en niños y adolescentes con TDA-H, haciendo hincapié en los comportamientos relacionados con la tranquilidad ante el estudio, o la constancia en el estudio, esto ayudará a que vuelvan a repetir la conducta. Como es obvio, también los resultados, pero deben recordar que muchas veces la recompensa desplazada en el tiempo puede perder valor en estos menores, que son impulsivos, y es preferible pequeñas recompensas más inmediatas, así nos centraremos más en los esfuerzos que en los logros.
No desacreditar la opinión de los profesionales, sobre todo delante de los menores: No podemos desacreditar a un profesor o a un profesional, en ocasiones ocurre esto porque no nos gusta la respuesta o la solución que nos dan. Sin duda no significa que el profesional siempre tiene razón, en absoluto, somos humanos y erramos; pero el papel del padre es pedir información y aclaración, y sobre todo reflexionar sobre las opiniones y consejos de los profesionales. La idea es llegar todos juntos a que los menores tengan éxito en sus estudios, no es una cuestión de quien tiene más o menos razón. Hay que recordar que al desacreditar a un profesional ante un menor, ese profesional está perdiendo su figura de autoridad y en ocasiones el trabajo conseguido.
Tener en cuenta que para que exista un apoyo al estudio tiene que haber también un compromiso por parte de los padres: El compromiso va muy relacionado con la constancia, debemos ser conscientes de que los niños pasan la mayor parte del tiempo con los padres, sobre todo en la parte donde estudian solos. Por eso es importante que los padres hagan caso a las pautas indicadas por el profesor, principalmente en los hábitos de estudio, para que el menor pueda mejorar. Este es el compromiso que puede ayudar al profesional a avanzar su trabajo.
Ser estructurados, objetivos y constantes, y fomentar el trabajo conjunto con un profesional/profesor: Se deben seguir unos pasos estructurados a la hora de estudiar, ser claro con los menores sobre qué objetivos conseguir a corto y a largo plazo.
No siempre es importante el nivel de conocimiento de los padres: Aunque los padres no conozcan la asignatura en cuestión a la que sus hijos deben enfrentarse, no tiene por qué ser un motivo para rendirse. Con los niños pequeños (5-12 años) las materias siguen una evolución y están muy bien explicadas en los libros, por lo que el trabajo del padre no es tanto de explicar o aclarar las dudas, sino de apoyar la interiorización de conceptos. Con chavales mayores (13-16 años) hay conceptos o materias más complejas que tal vez un padre no pueda explicar y tenga que recurrir a un profesor  pero puede hacer un apoyo y sobre todo enseñar al estudio.
Técnicas de Estudio: Los estudiantes, además de conceptos y valores, deben adquirir las estrategias necesarias para hacer frente a los distintos tipos de conocimiento. El fracaso en el estudio, en gran parte, es debido a que la persona no sabe estudiar o no le han enseñado. La formación  de la persona sólo se consigue si los contenidos, la información y, en general, el aprendizaje se asimilan y se hacen propios. Ello será posible si el estudio se convierte en una tarea personal y se emplean unas técnicas adecuadas. Al igual que otro tipo de trabajos, la tarea de estudiar, cuanto mejor organizada esté, menos esfuerzo exige y mayor rendimiento se obtiene. Estudiar requiere, por tanto, unas técnicas y unos hábitos que hay que aprender y que debemos enseñarles. Para ello:
- Analizaremos los hábitos y ambiente de estudio en casa (lugar, tiempo y modo de estudio). Analizando las rutinas de estudio y estableciendo un lugar que, a ser posible, sea siempre el mismo y el más tranquilo de la casa.
- Tendremos en cuenta  la organización y la planificación personal, partiendo de las necesidades de cada uno, manteniendo un equilibrio entre las horas de estudio y descanso.
- Les motivaremos en el estudio, valorando, animando y reforzando cada pequeño paso.
- Les orientaremos para el manejo de las técnicas de estudio, reflexionando sobre las ventajas de utilizar un método útil y eficaz que les ayude a rentabilizar el tiempo y a ahorrar energía.
- Les dotaremos de una metodología para la comprensión lectora: EPLER (Examina, Pregunta, Lee, Esquematiza, Resume, Repasa).
- Les apoyaremos y ayudaremos a la hora de la preparación ante los exámenes.

BIBLIOGRAFÍA
Tovar Bordón, R. "Técnicas de estudio para TDAH-guía para padres y educadores".

Fuente


LA TEORIA DE LAS VENTANAS ROTAS

Posted by Unknown On 5:46 a.m. sin comentarios


En 1969, en la Universidad de Stanford, (USA), el Prof. Phillip Zimbardo realizó un experimento de psicología social. Dejó dos autos abandonados en la calle, dos autos idénticos, la misma marca, modelo y color.


Uno lo dejó en el Bronx, por entonces una zona pobre y conflictiva de Nueva York, y el otro en Palo Alto, una zona rica y tranquila de California. Dos autos idénticos, abandonados, dos barrios con poblaciones muy diferentes, y un equipo de especialistas en psicología social estudiando las conductas de la gente en cada lugar.

El auto del Bronx comenzó a ser vandalizado en pocas horas, ya sea robándose lo utilizable o destruyendo el resto. El de Palo Alto se mantuvo intacto.

Es común atribuir a la pobreza las causas del delito, postura en la que coinciden las posiciones ideológicas más conservadoras (de derecha y de izquierda).

Pero el experimento no finalizó allí. A la semana, cuando el auto del Bronx estaba deshecho y el de Palo Alto impecable, los investigadores rompieron el vidrio de este último. Como resultado, se desató el mismo proceso que en el Bronx: robo, violencia y vandalismo. ¿Por qué un vidrio roto en el auto del barrio supuestamente "seguro" desata un proceso delictivo?

Es que no se trata de pobreza. Es evidentemente algo que tiene que ver con la psicología humana y con las relaciones sociales. Acá viene lo interesante: un vidrio roto en un auto abandonado transmite una idea de deterioro, desinterés, despreocupación, que va rompiendo códigos de convivencia. Es como una sensación de ausencia de ley, de normas, de reglas, algo así como que "vale todo". Cada nuevo ataque que sufre el auto reafirma y multiplica esa idea, hasta que la escalada se vuelve incontenible, desembocando en una violencia irracional.

En experimentos posteriores, (James Q. Wilson y George Kelling), desarrollaron la "teoría de las ventanas rotas“, la misma que desde un punto de vista criminológico, concluye que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad, el desorden y el maltrato son mayores.

Si se rompe el vidrio de una ventana de un edificio y nadie lo repara, pronto estarán rotos todos los demás.

Si una comunidad exhibe signos de deterioro y esto parece no importar a nadie, entonces allí se generará el delito.

Si se cometen pequeñas faltas (estacionar en lugar prohibido, exceso de velocidad o no respetar luz roja), y las mismas no son sancionadas, entonces comenzarán faltas mayores y luego delitos cada vez más graves.

Si permitimos actitudes violentas como algo normal en el desarrollo de los niños, el patrón de desarrollo será de mayor violencia cuando estas personas sean adultas.

Si los parques y otros espacios públicos deteriorados son progresivamente abandonados por la mayoría de la gente (que deja de salir de sus casas por temor a los asaltos), serán los delincuentes quienes ocuparán esos espacios.

La teoría de las ventanas rotas fue aplicada por primera vez a mediados de la década del 80 en el Metro de Nueva York, en aquellos años el lugar más inseguro de la ciudad. Se comenzó de lo pequeño a lo más grande: grafittis, suciedad, ebriedad, evasiones del pago de pasajes, pequeños robos y desórdenes. Los resultados fueron evidentes, lográndose hacer del subte un lugar seguro.

En los 90, Rudolph Giuliani, sobre la base de las "ventanas rotas" y el Metro, impulsó una teoría de "tolerancia cero". La estrategia consistía en crear comunidades limpias y ordenadas, no permitiendo transgresiones a la ley y a las normas de convivencia urbana. El resultado práctico fue un enorme abatimiento de todos los índices criminales de la ciudad de Nueva York.

Cabe aclarar que la expresión "tolerancia cero", si bien podría sonar a una especie de solución autoritaria y represiva, su concepto principal radica en la prevención y promoción de condiciones sociales de Seguridad. No se trata de "linchar al delincuente". No se trata de avalar la prepotencia policial, ya que de hecho, también puede aplicarse la "tolerancia cero" respecto de los abusos de autoridad. No se trata de "tolerancia cero""frente a la persona que comete el delito sino frente al delito mismo.

Se trata de crear comunidades limpias, ordenadas, respetuosas de la ley y de los códigos básicos de la convivencia social humana.

Es bueno volver a leer esta teoría y de paso difundirla. La solución a este problema YO NO LA TENGO, ESTIMADO LECTOR pero he comenzado a reparar las ventanas de mi casa, estoy tratando de mejorar los hábitos alimenticios de mi familia, le he pedido a todos los miembros de la familia que evitemos decir malas palabras delante de nuestros hijos, también hemos acordado no mentir, ni siquiera mentiras pequeñas, porque no hay mentiras pequeñas, ni grandes, una mentira es una mentira y punto, hemos acordado aceptar las consecuencias de nuestros actos con valor y responsabilidad, pero sobre todo dar una buena dosis de educación a nuestros hijos, con esto espero comenzar a cambiar en algo lo que antes hubiera hecho mal, he soñado que los míos algún día repitan esto el día de mañana, con la finalidad de que los hijos de mis hijos, o los nietos de mis hijos vean algún día, un nuevo Mundo, un Mundo sin ventanas rotas 
Carta de Abraham Lincoln al profesor de su hijo

Padres Al Rescate De Los Valores

Posted by Unknown On 5:18 a.m. sin comentarios

Desde el momento en que nuestros hijos habían nacido oímos, "Disfrútenlos ahora mientras que son chicos"..."Hijos chicos, problemas chicos; hijos grandes, problemas grandes" e incluso se nos dijo que un día este dulce niño nuestro se convertiría en un extraño huraño que criticaría nuestros gustos, desafiaría nuestras reglas y rechazaría nuestros valores. De modo que aunque estuviésemos preparados para los cambios en la conducta de nuestros hijos, nadie nos preparó para nuestros sentimientos de pérdida.


Pérdida de la cercana relación: (Quién es esta persona hostil que vive en mi casa?)
Pérdida de confianza: (Por qué está actuando de este modo? Es algo que he hecho...o que no he hecho?



Pérdida de la satisfacción de ser necesitada: (No, no tienes que venir, mis amig@s vendrán conmigo.)
Pérdida de la percepción de nosotros mismos como protectores todopoderosos que pueden mantener alejados a nuestros hijos de todo peligro: (Ya es más de medianoche. Dónde está? Qué está haciendo? Por qué no llegó a casa todavía?)



Hay que estar "Alerta" pues ahora estamos criando a nuestros hijos en una cultura más sórdida, más grocera, más Tosca, más materialista, más sexualista y sobre todo más violenta que nunca. Mucho trabajo por realizar, mucho esfuerzo que invertir! pero por amor a ellos lo lograrémos!!


tomado de:

martes, 6 de agosto de 2013

Amilkar A. Brunal Abako Editorial . Bogotá, 2013. Colección Orientación y desarrollo

Humano . 112 págs. ISBN 978-958-99121-3-3

La Construcción social de proyectos de Vida se produce entre el
“Determinismo social y el Autodeterminismo”.

Se estudian en esta obra tres dimensiones para la construcción de los
proyectos de vida, consolidados en un “Poder Ser”, ético, auténtico
(consecuentes con el sistema de valores propio) y sostenible
(resultante de decisiones “negociadas” con el sistema social),en la
búsqueda de la autorrealización existencial del sujeto.
Dicha Construcción requiere, del estudio de por lo menos cuatro
factores que inciden en la construcción de las acciones humanas de
tipo, Vocacional/Profesional y Socio- Ocupacional.

Los factores estudiados en este libro se clasifican en cuatro
categorías: Factores Intra-personales, Interpersonales, Factores
Mediáticos y Económicos; transversalizados por los conceptos de
Transicionalidad de Winnicott y “Desarrollo a Escala Humana”, de Max-
Neef, objetivando el concepto subjetivo del “Ser” en las dimensiones
existenciales: Tener, Hacer y Estar, ancladas en las áreas de
Desarrollo Personal, Académico y Socio-afectivo.

César A. Ortiz Cortés
Editor